Mujeres Astrónomas

Afortunadamente son muchas las mujeres astrónomas, aunque menos que los hombres y menos reconocidas. Nos duele preguntarnos cómo de lejos estaría la astronomía moderna si hubiese tantas astrónomas como astrónomos. La respuesta es sencilla: A años luz.

Figuras Ocultas

El otro día vi la película de figuras ocultas. Es genial. Cuenta la historia de tres fantásticas astrónomas que fueron imprescindibles en la carrera espacial estadounidense. También visibiliza a otras tantas mujeres que sin ser “figuras imprescindibles” estaban ahí empujando la carrera espacial, la carrera de la población negra de EEUU y las dos carreras de las mujeres: La laboral y la del hogar.

  • Katherine Johnson desarrolló los primeros cálculos que permitieron a EEUU salir al espacio, orbitar la tierra (verificó los cálculos del IBM de la NASA), llegar a la luna con el Apollo 11  y calculó de emergencia la ruta que debería trazar el Apollo 13 para conseguir llegar a salvo a la tierra. Todos estas misiones han creado referentes masculinos para muchos niños que han soñado con ser astronautas ¿Dónde estaban los referentes de las niñas?

 

  • Dorothy Vaughan como Katherine también trabajó en el grupo de “las calculadoras” de mujeres afroamericanas y matemáticas donde además hacia labores de coordinación. Supo anticiparse a tiempo a la era de la informática formándose y formando a sus compañeras “calculadoras” para que su puesto no fuese sustituido por un ordenador. Así llego a ser la primera persona a cargo del Grupo de Análisis y Computación y la primera supervisora de toda la NASA. No parece poco, pero además también peleó por los derechos de aquellas compañeras (afroamericanas o no) que no se estaban valorando lo suficiente dentro de la agencia espacial.

 

  • Mary Jackson también entró en la NASA en el grupo de “las calculadoras”, de ahí consiguió un puesto en el túnel de viento donde se prueban los cohetes para comprobar que resiste el lanzamiento. En ese momento ella ya tenía la carrera de matemáticas y física pero se decidió a estudiar ingeniería. Lo consiguió pero no sin antes tener que pelear (no poco) para que le admitiesen en una universidad de hombres blancos y en el horario nocturno. Llegó a ser la primera ingeniera de color de la NASA.

Es estupendo que estas mujeres llegaran tan lejos aunque cuesta no pensar dónde hubieran llegado si en lugar de obstáculos les hubieran animado y facilitado su carrera.

 

Maria Assumpció Català

Estas historias recuerdan a la de Maria Assumpció Català, aunque esta historia ocurrió en Tarragona. Català también estudió matemáticas y también antes de empezar a abrir camino en la ciencia fue profesora de instituto (como Dorothy Vaughan y Mary Jackson). También fue pionera, la primera mujer en obtener un doctorado en matemáticas en la Universidad de Barcelona (Contribución al Estudio de la Dinámica de los Sistemas Estelares a simetría cilíndrica). Y la primera astrónoma que trabajó como profesora numeraria en una universidad española.

Antes de doctorarse ya trabajaba en astronomía observacional y de posición observando cometas y calculando sus órbitas. Se dedicó durante más de 30 años a la observación de las manchas solares. Consiguió colaborar con el Instituto Henrí Poincaré y el Observatorio de París-Meudon (estudiando las estructura de cometas de la Nube de Oort), con la misión Hiparco de la ESA (Agencia Espacial Europea) y formó parte de la IAU (Unión Astronómica Internacional)

Falleció en 2009 en el Año Internacional de la Astronomía. Ese mismo año declararaba “Decidles a vuestras jóvenes estudiantes que no se desanimen jamás, que cultiven su vocación, que les proporcionará muchísimas satisfacciones”

 

Antonia Ferrín Moreiras

Un mes después que Maria Assumpció Català, también durante el Año Internacional de la Astronomía falleció Antonia Ferrín Moreiras. Otra mujer que tuvo que romper moldes para llegar donde llegó.

Nació en Oursense en 1914 y estudió la licenciatura de Química y Farmacia que era lo único que podía estudiar en Santiago de Compostela. Consiguió licenciarse en Ciencias Exactas en la Universidad Central de Madrid y una beca del CSIC para trabajar en el Observatorio de Santiago. Una cátedra de matemáticas en Santander donde estuvo dos años y cuando la USC ofertó la carrera de Matemáticas ella fue profesora titular. Todo sin dejar de colaborar con el observatorio de Santiago lo que le sirvió para conseguir un doctorado y leer su tesis en Madrid (Observaciones de pasos por dos verticales) donde se incorporó a la plantilla de la UCM.

También hizo astronomía observacional y de posición en el Observatorio de Santiago de Compostela donde realizó observaciones de estrellas dobles y estudios de las ocultaciones de estrellas por la luna.

Sin duda Antonia también tuvo que luchar y sufrir mucho para conseguir tantos logros en una época tan complicada. Durante la guerra civil la inhabilitaron durante 3 años para ejercer en la universidad por una denuncia anónima. Además en sus entrevistas comenta el frío que pasaba en el observatorio al no poderse poner pantalones ya que no era una prenda femenina.

 

Computadoras de Harvard

Hay otro momento anterior a la historia de la astronomía estadounidense donde también encontramos un grupo de “mujeres calculadoras”, las Computadoras de Harvard. A nadie le sorprende que tuviesen un mote despectivo ¿verdad? Las llamaban el Harén de Pickering (su jefe).

Este grupo de mujeres son anteriores a las computadoras de la NASA (entre 1877 y 1919). Como el Observatorio de Harvard estaba procesando demasiadas placas fotográficas y necesitaban más mano de obra decidieron contratar a mujeres ya que sus salarios son más bajos. Parece que no hemos avanzado tanto…

  • Williamina Fleming

Este grupo de mujeres ha descubierto y clasificado una cantidad inmensa de objetos. Por citar un ejemplo la nebulosa cabeza de caballo, uno de los objetivos más frecuentes de los aficionados a la astrofotografía fue descubierto por Williamina. Aunque al introducirlo por primera vez en el registro se hizo con el nombre Pickering, el jefe del observatorio (5).

 

  • Henrietta Leavitt

La más conocida de las computadoras de Harvard es Henrietta Swan Leavitt. Ella descubrió que entre todas las estrellas variables que estudiaban había unas especiales (las cefeidas). Observando las estrellas cefeidas de la Nube de Magallanes descubrió que las que más brillan, tienen periodos de variabilidad más largos. De este modo, a partir de este descubrimiento basta con conocer el periodo y el brillo de la cefeida para determinar a qué distancia se encuentra la estrella, o la galaxia a la que la estrella pertenezca. ¡Qué gran avance para la astronomía!

 

Cosmonautas de la URSS

Para terminar quiero mencionar a las cosmonautas de la Unión Soviética. Se puede decir que las mujeres Soviéticas tampoco lo tuvieron fácil, todo indica que las que consiguieron proliferar fue sencillamente para ganar a EEUU en la carrera espacial. (6)

Para el primer vuelo se seleccionó a 3 mujeres (Valentina Tereshkova, Irina Solovyova y Valentina Ponomariova).  Dado que las mujeres en esa época no podían pilotar aviones de alto rendimiento todas ellas provenían de la DOSAAF, una asociación de voluntarios que colaboraban en actividades del ejército. Ponomariova era la mejor preparada para la primera misión pero su “dificil carácter” la hizo quedarse de segunda suplente. Finalmente la primera mujer en viajar al espacio fue Valentina Tereshkova, una trabajadora del sector textil con gran interés por el paracaidismo y la aviación que el 16 de junio de 1963 se convirtió en la primera mujer en viajar al espacio.

Tras el primer éxito se pensó en lanzar una misión con dos tripulantes mujeres Solovyova y Ponomariova (las suplentes de Tereshkova). A esta misión se oponían casi todos los cosmonautas masculinos alegando que se estaba desaprovechando la oportunidad de mandar a hombres cualificados. Entre las oposiciones estaba Yuri Gagarin, un referente del que no hay que rebuscar mucho en su bibliografía para descubrir episodios de agresiones machistas. Finalmente la misión se suspendió debido a muerte del director de la operación.

15 años después (1978) la NASA preparó una misión para que una americana saliese al espacio Sally Ray. Esto y no la queja de las ingenieras es lo que consiguió que la Unión Soviética se puso manos a la obra de nuevo a entrenar a cosmonautas mujeres. De las diez seleccionadas solo Svetlana Savítskaia consiguió volar en dos ocasiones (1982 y 1984, primera mujer en viajar dos veces al espacio). Algunas de las cosmonautas suplentes también fueron programadas en otros lanzamientos que fueron suspendidos por distintos motivos.

 

Afortunadamente son muchísimas más las historias que podemos contar pero como véis todas las historias de mujeres y astronomía que han salido están llenas de impedimentos y nos consta que a día de hoy las cosas no han cambiado del todo. Impedimentos familiares, conyugales, laborales o de presupuesto están lastrando la carrera de grandes genios de la astronomía que nos estamos perdiendo.

Muchas felicidades por todos los logros que ya habéis conseguido y que nadie os ha regalado.

 

http://revista.iaa.es/content/maria-assumpci%C3%B3-catal%C3%A1-i-poch (1)
http://ceosgalegos.com/2018/02/11/antonia-a-primeira-muller-do-ceo-galego/ (2)
http://www.historyvshollywood.com/reelfaces/hidden-figures/ (3)
https://elpais.com/diario/2009/07/09/necrologicas/1247090401_850215.html (4)
http://altbibl.io/gazette/the-first-computer-williamina-fleming-and-the-horsehead-nebula/ (5)
Las Cosmonautas olvidadas. Revista Astronomía Nº224 y 225. Daniel Marín Arcones. (6)